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Ve(n)te al infiernoEl Blog del improperio y otras artes January 27 RELIGIÓN“No me buscaríais si no me hubieseis encontrado” B. Pascal
Las tinieblas de su etimología, la pluralidad de sus manifestaciones, la pluralidad de la pluralidad de las interpretaciones… realmente parece que, frente a aquello que denominamos ‘religión’ tienen lugar las mismas disputas que tienen lugar en torno a su supuesto objeto (ya sea ‘Dios’ o cualquier otra cosa). Si empezamos por su etimología unos afirman que es una cierta ‘reunión (con Dios)’, otros que es una ‘religación’, otros un ‘volver a leer’ y otros, que se trata de un cierto ‘sometimiento’.
Se ha repetido hasta la saciedad que la religión tiene su origen en el miedo a la muerte, otros que es un intento de explicar los “fenómenos enigmáticos”, otros que consiste en el establecimiento del hombre mortal por confrontación al dios inmortal y, por supuesto, los científicos insisten en que todo el despliegue de la parafernalia religiosa tiene claras funciones económicas (administrativas, sociales), políticas (éticas) y psicológicas (existenciales, esto es aliviar los sufrimientos y aspirar a grandes cosas).
¿Se podría descargar la religión de sus “enseres”? Es decir ¿Se podría descargar la religión de su carga social, ritual, estatal, supersticiosa, histórica, literaria…? Uno no se atrevería a hacer cosa semejante, pero aún a riesgo de perder el norte, no estaría mal llevar a cabo el intento para hablar, única y exclusivamente, no de religión, sino de religiosidad. En este sentido la religiosidad no es, tampoco, nada concreto, y sin embargo, si se tiene la sensibilidad suficiente se entiende a la perfección lo siguiente: “Pensar en el sentido de la vida es orar” (L. Wittgenstein, Diario filosófico). Y orar es, claramente, un acto religioso. Aunque la toma de posición implica fijación en una perspectiva concreta (considerando que sea posible tener más de una perspectiva), parece bastante razonable lo que afirma Wittgenstein acerca de la religión. Ubicándola entre lo que él denomina ‘lo valioso’ coloca aquellos objetos a los que atiende la religión en la categoría de ‘lo inexpresable’. No en vano, un elemento común a todas las religiones, al menos en determinados momentos de sus respectivas liturgias es el silencio. Las religiones, dirá, son el intento de decir lo que no se puede decir; y según el segundo Wittgenstein, el lenguaje particular de una religión concreta no denota de la misma manera que denota el mismo lenguaje en determinados contextos, aseverando al respecto: “Normalmente, si yo no creo en la existencia de algo nadie pensaría que hay en ello algo malo” (L. Wittgenstein, Lecciones y conversaciones sobre ética, estética y religión) para señalar que la palabra ‘creer’ funciona en el terreno religioso de una manera totalmente distinta a como funciona en terreno profano.
En algún sitio he oído que los contenidos de la filosofía atea sólo sirven para escribir libros de autoayuda, y no parece, si se piensa, una frase dicha al azar, pues podría formularse la siguiente pregunta: ¿seguiría el filósofo siendo filósofo si no aspirase realmente a encontrar la verdad, la sabiduría? Y esta pregunta implica una paradoja, pues el filósofo sabe de antemano que su titánica tarea no tendrá nunca fin; ya desde Platón sabemos que cualquier problema aproxima siempre a caminos sin salida, a aproximaciones que nunca terminan y, claro está, al encuentro con lo inexpresable. Poca gente coge una naranja, como haría un niño y piensa “es increíble que esto crezca en un árbol” y pocos, como Kierkegaard, al contemplar la naturaleza como una obra divina afirman que les resulta una frivolidad etiquetar tanta magnificencia con meros calificativos, en fin, “lo inexpresable, ciertamente se muestra, es lo místico”.
Todo aquél que lea (dejándose llevar por la lectura y no por sus juicios previos) que ante una bofetada se ha de ofrecer la otra mejilla, o que poner cara de pena cuando se ayuna no obtendrá recompensa, descubrirá que dichas formulaciones encierran la Justicia de una forma intuitiva. Al mismo tiempo, y aunque en principio la formulación puede resultar algo molesta, el “compromiso apasionado con un sistema de referencia” late también, cuando uno decide amar a su enemigo, no guiarse por el principio del “ojo por ojo” y “amar a Dios por encima de todas las cosas”. “La acción virtuosa se hace sin esperar recompensa, no es un intercambio y, por supuesto, tampoco ha de predicarse puesto que se tornaría en narcisismo”; ante esto, uno se pregunta: ¿qué componente motivacional queda aquí para un no–creyente? Y sin embargo, si se afinan un poco las “entendederas” se dirá uno para sus adentros: “[sin embargo] tiene que ser así; debe de ser, al menos, así”. Los que se dan cuenta de esto ya tienen un motivo, ¿y los que no? Goethe diría –no sin sorna–, “el que no tenga arte ni ciencia, que tenga religión”. Que cada cual piense lo que quiera, pero, para cerrar este capítulo, dejemos un fragmento de la Ética a Nicómaco (Libro X) en el que, podría decirse, Aristóteles y Platón “se dan la mano”, pues si las ideas son ideales…
“(…) no hemos de seguir los consejos de algunos que dicen que, siendo hombres, debemos pensar sólo humanamente y, siendo mortales, ocuparnos sólo de las cosas mortales, sino que debemos, en la medida de lo posible, inmortalizarnos y hacer todo el esfuerzo para vivir de acuerdo con lo más excelente que hay en nosotros; pues, aun cuando esta parte sea pequeña en volumen, sobrepasa a todas las otras en poder y dignidad”.
Humanos somos y en polvo nos convertiremos; los ideales no son alcanzables (por eso son ideales), y podría decirse que al menos en gran parte, las religiones nos muestran acontecimientos increíbles, héroes que son ejemplos a seguir y modelos de vida ejemplares, aunque inalcanzables como una fe que mueve montañas, un amor incondicional o un valor inquebrantable, sin ideales nunca viviremos “poderosa y dignamente”, esto es, como Dios manda. INMORTALIDAD Y JUSTICIACuando la vida y la reflexión sobre la existencia se dan la mano, anhelo de inmortalidad y deseos de una justicia omniabarcante predominan a nivel consciente; es un tópico filosófico que al pensar acerca de la muerte sin prejuicios, libremente, se acabe siempre pensando sobre el vivir. No en vano se ha caracterizado al filósofo como aquél que aprende a morir:
“Like everyone else you want to learn the way to win, but never to accept the way to lose — to accept defeat. To learn to die is to be liberated from it. So when tomorrow comes you must free your ambitious mind and learn the art of dying!”. Bruce Lee, A Warrior’s Journey.
Podemos decir, pues, que aquél que aprende a morir es también el que acepta la vida y sus accidentes, sus alegrías y sus penas, salud y enfermedad, es aquel que reconoce que en definitiva vida y muerte son dos términos sin significado preciso.
La mayor parte de la muerte, siento / que se pasa en contentos y locura; / y a la menor se guarda el sentimiento. F. de Quevedo, [Enseña a morir antes, y que la mayor parte de la muerte es la vida y ésta no se siente; y la menor, que es el último suspiro, es la que da pena].
De modo que, a mi juicio sería más correcto retornar a las denominaciónes latinas “estar entre hombres” (Inter homines esse) y “cesar de estar entre hombres” (Inter homines esse desinere) como formulación de una vida completa. No obstante, entendiendo la muerte como conclusión de una vida, poco más podemos decir cabalmente; la biología considera que tiene lugar cuando la degeneración (envejecimiento) celular torna insostenible el equilibrio metabólico (la cuerda heraclitiana se rompe) ya sea de una célula, ya sea del sistema del que la célula forma parte. Pero nos falta algo de una importancia radical, nos falta el testimonio del que se muere, la parte personal del morir, que algunos consideran finaliza justo ahí, en el silencio. Para una ciencia no es necesario dar otra respuesta. Para una persona es lo único que importa. Esto ocurre muchas veces; los astrónomos afirman que hubo una gran explosión (big bang) y luego, especulando, llegan a la aparición del sistema solar y del planeta tierra. Los biólogos hablan también de un océano primitivo, de la aparición de la materia orgánica y de la teoría de la evolución… Pero los astrónomos rehúsan responder qué hubo antes de esa gran explosión. Y los biólogos consideran que no les compete responder por qué el hombre tiene esa esencia tan particular de ‘animal racional’, así como una particular conciencia.
“No podemos concebirnos como no existiendo. (…) ¡O todo o nada! [ser o no ser; la única fórmula que acepta la vida] (…) Lo que no es eterno tampoco es real”. M. de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida, III.
Probablemente a cualquiera puede asombrarle la regularidad con que se cumple que “el agua hierve a 100º C” en tanto que proposición científica, y, sin embargo, a cualquiera que afine la reflexión le asombrará más aún el hecho de estar presente para poder vivenciarlo. Este afinar la reflexión se refiere al intento de apagar el piloto automático por unos instantes; cuando tal sucede es cuando uno tiene la capacidad de hacer lo que no se hizo (lo importante) y ser lo que no se fue (uno mismo). Cuando esto se ha conseguido algo nos dice que no deberíamos resistirnos a la muerte, sino recibirla de brazos abiertos; pues ciertamente dejamos un relevo que otros toman para continuar el camino y llegar lo más lejos posible. Aceptamos pues, la muerte, como afirma Unamuno, a cambio de perpetuarnos (y amar a alguien es querer perpetuarse en él, como en el mito de Filemón y Baucis, que bendecidos por Júpiter y Mercurio fueron –al llegar su hora– transformados en una encina y un tilo con sus troncos entrelazados).
Produce vértigo y espanto dejar de ser
La posibilidad de no-ser la sentimos como una injusticia tremenda, mayúscula, superlativa. Nos negamos a ser víctimas de la menor contingencia; queremos ser necesarios, afirmamos nuestra existencia efectiva, la trascendencia de nuestros actos. Lo justo, pues, sería también hacernos responsables, comprometernos; cargar con el honor y cuidar de él. La fórmula que está detrás de todo esto viene de manos de Ulpiano y Justiniano: [La justicia es] “Perpetua et constants voluntas ius suum unicuique tribuendi”, (la permanente y constante voluntad de atribuirle a cada uno su derecho), donde ius suum significa lo que a alguna persona le es debido, aquello de lo que alguien es dueño con dominio libre o personal. Evidentemente, el derecho supone en su titular el libre arbitrio, del mismo modo en que también éste está supuesto en el titular del deber.
“(…) ¿quién aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, la injuria del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno (…)?”. Shakespeare, Hamlet III
En el momento en que somos, vivimos, habitamos… requerimos que tarde o temprano se haga justicia, que, de algún modo “hasta nuestros cabellos estén contados” (Mat. X, 30) y la inmortalidad no viene a ser sino otra forma de hacer justicia y, sin ir más lejos, una de sus condiciones de posibilidad. SAGRADO ORDENNo dejará de ser evidente que uno de los motivos por los cuales se afirma la existencia de la divinidad está en contemplar el universo como obra de una voluntad (sumamente) inteligente y (máximamente) poderosa. Dependiendo de las culturas y sus respectivas religiones y mitologías, dicha voluntad será única o plural, absolutamente infinita o con alguna limitación o restricción a algún ámbito concreto. Lo común, en cualquier caso viene a ser que la/s divinidad/es se constituye/n como garante de la regularidad de la realidad toda, ya sea natural o sobrenatural (precisando que ésta última categoría no está presente en todas las sociedades). Merece la pena a este respecto la siguiente definición:
“Kósmos: significa habitualmente dos cosas: ornato y orden (de donde: mundo); envuelve por lo tanto los sentidos de: –presencia , brillo; la noción griega de belleza aparece de hecho ligada a ser como presencia; lo bello es aquello que no sólo es presente, sino que en su presencia destaca la presencia como tal. –adjudicación a cada cosa de su lugar propio, determinación de lo uno que es a la vez determinación de lo otro.” Felipe Martínez Marzoa, Historia de la filosofía, antigua y medieval, Introducción.
Dicho kósmos puede ser obra o no de un dios como puede verse en el fragmento B30 de Heráclito, más, claramente palpita lo sagrado en la belleza de una correcta uniformidad, pues la perfección es aquello a lo que nada falta ni sobra y por supuesto, aquello en lo que se da una reunión de partes armonizadas entre sí, tanto en el universo en su totalidad, como en el ser humano, en su individualidad.
“La primavera fragorosa (de muchos árboles) es ornato (kósmos) para la tierra (gē), los astros son ornato para el éter, ésta tierra (Khthōn) es órnato para Grecia, y éstos (los que aquí yacen) son ornato para nuestra polis”. Antología palatina.
A fin de mantener dicho orden, hay culturas que, consideran, no han de violarse ciertas normas. Asimismo, hay gran cantidad de ritos que simbolizan (hacen efectiva) una cosmogonía particular, esto es, la creación del universo para una determinada sociedad. Dichos ritos suponen una recreación o repetición de aquél acontecimiento primigenio que tuvo lugar (in illo tempore). Tales actos se celebran en dispares situaciones, ejemplos son la entronización de un rey o el comienzo de un nuevo año.
“El hombre de las sociedades tradicionales siente la unidad fundamental de todas las especies de obras o de formas, ya sean de orden biológico, psicológico o histórico. Una guerra desafortunada es equiparable a una enfermedad, a un corazón abatido y sombrío, a una mujer estéril, a la ausencia de inspiración en un poeta o a cualquier otra situación existencial crítica en que el hombre se ve impulsado a la desesperación” Mircea Eliade, Mito y realidad, 2.
La cosmogonía, esto es, el origen del mundo y su orden, constituye el modelo ejemplar de toda situación creadora. Por extensión:
“Todo lo que es perfecto, pleno, armonioso, fértil; en una palabra, todo lo que está cosmificado, todo lo que se parece a un cosmos, es sagrado. Hacer bien algo, obrar, construir, crear, estructurar, dar forma, informar, formar, todo esto viene a decir que se lleva algo a la existencia, que se le da vida; en última instancia, que se le confiere un parecido al organismo armonioso por excelencia: el cosmos. Pues el cosmos, volveremos a decir, es la obra ejemplar de los dioses, es su obra maestra.” Mircea Eliade, Mito y realidad, 2. LA RAZÓN Y LA VIDALa razón es una herramienta de la vida (en sentido biográfico), asimismo, también es un veneno para la Vida (en sentido vital), esa vida a la que somos arrojados, en virtud de alguna extraña fuerza o voluntad, por algún extraño y misterioso motivo. ¿Por qué es un veneno? Porque exonera la vida de Vida. La explicación vendría a ser: estando la razón en conexión con el mundo físico, en él se genera y en él muere. Todos los productos de la razón están orientados a facilitar una existencia segura y duradera (vivencial, no vital; biográfica, no existencial). La ciencia es, quizá, el producto más importante de ésta, encontrando en la lógica y las matemáticas sus mayores exponentes. Biología, química, física, psicología, Etc., parecen encontrar su principio y fin en un mundo material que no agotan, pues se dedican a estudiar las diversas perspectivas que éste les ofrece, con finalidades prácticas mediatas e inmediatas.
Podría decirse (quizás) que hay porciones de realidad que la razón alcanza a tocar, cuando sin embargo no debiera ser posible para una razón como la anteriormente considerada. Esto se ha criticado hasta la saciedad, principalmente desde la Ilustración hasta la corriente analítica. Y así es, la razón parece ocuparse en ocasiones de materias como la Ontología y diversas cuestiones Éticas. Sin embargo, las cuestiones ontológicas de que se ocupa se achacan a malos usos del lenguaje y las cuestiones éticas deben restringirse al ámbito de lo descriptivo y al ámbito del ‘contrato social’.
Cabe hacer varias consideraciones, a pesar de que, a causa de lo complejo del asunto o quizás por no estar expresado de manera precisa, no se comprenda cabalmente: 1.- No está claro del todo qué sea la razón; y a lo largo de la historia se ha caído en concepciones deflacionistas o viceversa, se le ha dado más valor de la cuenta. 2.- “En el principio era la acción” (Goethe, Fausto, I) vivimos antes de ‘ser racionales’ (o al menos de poseer el ‘lógos’, la palabra) y afirmaciones como ‘soy’, ‘existo’ son verdaderas pero no racionales. (nuestra principal conexión con el mundo no es explicativa, sino más bien de relación y confianza). La vida está antes para ser vivida que para ser comprendida. 3.- (¿Por qué es un veneno para la Vida?) Parece estar claro, asimismo, que la razón se muestra impotente frente a cuestiones existenciales (de vital importancia) y nos hace caer en posiciones escépticas que hacen imposible la vida en sus dos acepciones.
Si entendemos una vida plena (una Vida) como ‘vida feliz’, parece que no es tan extraña la pretensión de apuntalar la razón con unos límites bien definidos, esto es: parece obvio que “sobre lo que no se puede hablar, hay que callar”, pero también debe parecer obvio que “lo que se debe callar, ha de ser tenido en cuenta”. No podemos, por respeto al primer precepto, hablar de todo (de todo lo que se nos antoje); pero debemos tener bien claro que la vida también cuenta con lo inefable, y lo inefable ha de ser vivido, no cuestionado.
April 16 De todo y de nada"Todo sistema completo es inconsistente;
Todo sistema consistente es incompleto". (Gödel)
"Que le den al mundo académico,
lo importante es el amorrr". (Anónimo)
"Me sobran ideologías si me amas,
me sobran, también, si no me amas". (Inspirado en las enseñanzas de Jesucristo)
"Life is too short for bad music". (Visto en una camiseta)
"En la vida puede encontrarse instrucción pero no dicha". (Schopenhauer)
Hace poco me vi en el aprieto de preguntarme (de nuevo y como otras tantas veces) "¿qué es la filosofía?", y sea por la oscuridad del asunto, y por las rumiadas respuestas que tienen lugar aquí y allá, me vi horriblemente desarmado. Intento rebuscar en las escombreras del recuerdo, pero solo encuentro juegos, ideas arcaicas desbancadas por la ciencia y especulación vacía.
Si antes responder a cuestiones como el dualismo y el sentido resultaba crucial, ahora resulta crucial olvidarlas de una vez por innecesarias y enrevesadas. Aunque ya Wittgenstein denomina 'místico' al hecho de que el mundo, de por sí "sea", también afirma con total rotundidad que no hay más remedio que callarse a tal respecto. Entonces, de todas todas, nos queda poco más que un primate autoconsciente perdido en el universo infinito (lo 'otro', la duda). Este primate siente sus miedos, su soledad y la angustia de sus semejantes. Este primate procura por todos sus medios su salud, su saciedad y la satisfacción de sus placeres. Huye del aburrimiento, huye de las inclemencias del mundo y descubre las ciencias, escribe las leyes, sienta las bases de una vida social. En todo momento reina el egoísmo. ¿A mí qué me importa la política si tan sólo consiste en llevar corbata o no llevarla?
Cada vez más me fijo menos en lo que dice la gente y más en cómo lo dicen; si sus ojos brillan, si transpiran orgullo y vitalidad, si son flexibles, como la madera joven. Porque el cansancio me impide darle la razón a cualquiera que pretenda tenerla, porque la sabiduría del hombre es digna de poco o nada, y porque las abstracciones son cadáveres pestilentes. February 01 PROPIAMENTECreo que nuestro cuerpo es como un
gran fuego, ese fuego heraclitiano siempre en movimiento que según
medidas se enciende y según medidas se apaga. Nuestro alma se calienta
en ese fuego y ha de ser golpeada con fuerza por el martillo de la
voluntad. Tales martillazos al rojo la moldearán a través de
incontables sufrimientos. El fuego debe mantenerse en el correcto
equilibrio y el martillo ha de ser sujetado con mano firme y sus golpes
descargados con frecuencia regular y en los puntos adecuados a fin
de producir algún día una bella hoja templada... un auténtico hombre. January 26 <<¡VIVE PELIGROSAMENTE!>> F. NietzscheDe esta consigna se burlaría Unamuno, afirmando que el momento en que Nietzsche la incluía en una de sus obras era precisamente en el que menos cosas peligrosas podían ocurrir; decía más o menos...: <<es algo así como cuando en G. Bretaña el lobo quedó prácticamente extinto, y fue entonces cuando comenzaron a escribirse cuentos de lobos, esto es... cuando ser atacado por un lobo ya era de lo más improbable>>.
ASÍ LAS COSAS...
Hoy estuve en el teatro; la obra trataba -grosso modo- de una mujer que, en un formato monologístico apasionado y cargado de emociones recuerda el soliloquio de Hamlet, alterna las llamadas telefónicas de su madre y conversaciones ficticias con un personaje inexistente y refiere sus sentires (propios de una persona atormentada cuya vida es perfectamente normal). Trabajo, amistades, noviazgo, miedos, recuerdos... salpicados levemente de un aura de tragedia que algunos quisieron ver como tragicómica. Comienza por así decirlo con las preguntas tópicas de cualquier ser humano: "¿quién soy?", "¿qué quiero?", "¿qué soy?"... un poco del estúpido ateísmo pseudocrítico "contemporáneo", y un poco de estúpida pseudoprofundidad reflexiva de corte realista; el trabajo de la actriz fue bueno, la obra, pésima y la recepción del público aún más pésima si cabe. Hoy en día del público se esperan "emociones"; al teatro va uno a emocionarse, sin importar si se sigue un hilo argumental o si el hilo argumental tiene algún espíritu conclusivo. Estamos hablando de un teatro descafeinado, tibio, bajo en grasas, edulcorado y muerto. Como los propios receptores.
Vamos a ver, no me entra en la cabeza cómo es posible que la gente se ría en una escena trágica, cuando la actriz recurre a una ironía mordaz pero nada humorística a no ser que se vaya al teatro con la idea de ir a ver una teleserie donde no hay que hacer ningún esfuerzo interpretativo y todo viene ya gratuitamente dado.
El segundo problema es que vivimos tanto entre algodones que, sinceramente, a nadie le importan las grandes preguntas, porque cuando algo nos duele nos basta con un poco de antiinflamatorio o de ácido acetilsalicílico. Las grandes preguntas dan, pues, risa.
December 24 Una tarde por SevillaTrabaja en un Imaginarium;
Yo acompañaba a mi tía y a mi prima pequeña, noté su presencia y luego la observé inquisitivamente mientras me hablaba (<<-¿puedo ayudaros? -No, gracias, sólo estamos mirando>>). Mi tía buscaba regalos para mis primos, mi prima toqueteaba todo lo que era de su agrado (6 añitos) y yo, mientras vigilaba que no rompiera nada le daba vueltas y más vueltas...
Tiene el pelo medianamente corto, recogido despreocupadamente sobre la cabeza, cubierto de mechas rubias... en su rostro, extrañamente adulto, se dibujaba una expresión de estrés (,,estas fechas,,). No llegué a apercibir nada que no fuera su cuerpo, ligeramente infantil, en contraste con su rostro, sus zapatillas de deporte ligeramente agresivas y el sujetador insinuándose -quizás involuntariamente- a través de la camiseta. En sus idas y venidas cruzamos las miradas en tres o cuatro ocasiones y mi mente, entretanto, en segundo plano, seguía trazando ideas (<<me gusta, ¿o no me gusta?, me gusta en mi imaginación,, ¿podría yo gustarle a ella?,, ¿puedo recordarla si no la estoy mirando?,, maldita sea, vives/vivo en Barcelona,, demasiado lejos,, sus hombros, el arco de su espalda, el cuello,, me ha mirado, ¿por qué?,, podría decirle algo,, incluso, tal vez, "aunque no volvamos a vernos, me alegro de haberte visto, hoy">>).
Mi tía descubrió lo que buscaba, me dice que me lleve a la prima a otro lugar, que va a comprar regalos y no quiere que la vea. La pequeña coge mi mano, me habla de un parque; mi tía me da unas indicaciones... me alejo del Imaginarium, Ella me mira, nos miramos, mantenemos la mirada mientras me alejo, mi expresión es de Tristeza, frustración. Te quiero pero no te quiero, te quiero sin conocerte; sólo porque creo quererte,, mi curiosidad por tí es infinita.
Para la chica del Imaginarium.
Pues los filósofos siempre hemos sido amantes de las bellas incógnitas. December 08 ¿Qué fue de...? 3ª ParteEl día en que perdiste la inocencia te descubrí sentado, bebiendo cualquier cosa, en el bar de aquí al lado…
El día en que creciste ya no la mirabas a los ojos, ciego, ciego, ciego de la vergüenza…
El día en que fuiste culpable ya no, ya no, ya no tendrías que sentirte culpable;
¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Dónde está? Kane ¿Dónde está tu trineo?
Un café más amargo que de costumbre se ha quedado sin hielo y ahora es asqueroso; pero no será, está noche no será; tienes cosas que hacer.
Esa chica ya no te necesita, y cuando te quiere besar le quitas la cara y abres mucho los ojos.
Ya no llevas melena, y le sonríes al jefe, ya no juegas a la pelota, ahora firmas contratos.
Ya no pides dinero, ya no hay chuches para ti.
Ahora luchas por ser eso que dicen ser hombre, ahora deberías tomar un café y colocarte el yugo. ¿Qué fue de...? 2ª ParteOs pregunto a vosotros, lectores míos (los que son capaces de aguantarme -no ya un par de líneas-, sino un par de párrafos)...
Os pregunto, ¿alguna vez habéis hecho algo con la firme intención de ser mejor que los demás?
Recuerdo cuando mis padres leían libros para adolescentes; sí, aquellos libros que incluyen en sus títulos cosas como 'manual de instrucciones', 'padres desesperados', "no sé qué" de 'la edad del pavo' y tonterías similares. Por aquella época un quinceañero quería definirse como 'distinto a los demás', 'genuino', trabajaba en su autoconocimiento y su autoidentidad. Necesitaba crearse una imagen de sí mismo y poder mirarla y decirse "ese eres tú, te gusta como eres". En esa edad el adolescente se fabrica mil máscaras y aprende a usarlas cuando deja de ser adolescente. Entonces pierde la inocencia y la elasticidad, lo que estaba viniendo a ser queda solidificado como una figura que sale de un molde y es horneada.
Sin duda muchas cosas que ví allí me parecieron más o menos coherentes y razonables (los cambios corporales, las hormonas, la necesidad de atenciones, de encontrar un lugar en el espacio público...), pero hubo algo que me trastocó...
Aquella psicóloga del diablo incluía las etapas vitales del niño/púber/adolescente/adulto en relación con el simpático diosecillo que dispara flechas, esto es, las fases amorosas de nosotros, los estúpidos humanos. Venía a ser todo tan cierto... que resultaba ingenuo pensar que el amor macho-hembra pudiera ser -a secas- una relación teñida de romanticismo y flores silvestres. Y resulta aún más estúpido ver como se siguen produciendo miles y miles de canciones con el mismo lenguaje, todo tan perfumado y aromatizado. Cuando lo que ocurre viene a ser más bien lo que explica Schopenhauer en su ensayito sobre el tema (vid. "El amor, las mujeres y la muerte").
Dejando aparte las congratulaciones, en las relaciones amorosas tienen lugar los fenómenos más miserables, mezquinos y ridículos de la existencia humana.
Por otro lado dicen que cuando te haces adulto te vuelves más apagado y triste, que cuando consigues un trabajo te acabas apalancando: dejas de estudiar y de tener interés en aprender nada, ganas dinero, pagas muchas facturas, comes más de lo que necesitas porque visitas restaurantes caros y haces lo que hacen los mayores: beber, fumar y follar.
Otros se casan, tienen hijos y probablemente se divorcien, o acaben hasta los huevos del mundo en general.
Por otro lado dicen que el contacto con el público te acaba quemando, empiezas respondiendo con 'gracias' a los insultos y bajezas de algunos animales que nosotros, estúpidos, decidimos incluir en la definición de 'hombres'. Empiezas sacando pecho, haciendo deporte por las tardes... pero un día... te lesionas; un día te levantas más cansado de lo normal, un día alguien te hace perder los nervios. Te aparecen ojeras, encaneces, duermes más horas de las que deberías, se desequilibra tu metabolismo y comienzas a tomar antidepresivos naturales, luego recetados; te ascienden a encargado pero ya nunca te recuperas, trabajas más y más para así pensar menos y menos (vid. La muerte de Ivan Ilich, Tólstoi).
Dicen que la vejez y la pérdida de salud mellan toda posible felicidad; puedes tener dinero, propiedades, respeto, éxito personal... Pero un día alguien te empuja y te dice que eres lento, que estorbas, o te dice que no le importa tu vida, que te vayas al imserso, que 'te pires' a tomar por culo. Tomas varias pastillas con el café... tu mujer y tú sois perfectos desconocidos.
Todo esto lo sabemos más que de sobra, lo sabemos, lo sabemos y lo sabemos. Pero todOS y todAS cometemos los mismos errores...
Sabemos qué hemos de hacer pero elegimos el camino fácil, nos buscamos las cadenas y pretextos necesarios para poder así decir: "nunca pude", "lo intenté pero la sociedad no me dejó", "tuve hijos", "necesitaba aquél trabajo" y jamás, jamás, jamás salimos de ahí.
Detesto la sensación que genera todo esto. Y a tí, si me estás leyendo te resultará asimismo desagradable, pero si eres veraz ("soy amigo de Platón, pero de la verdad más amigo"), agradecerás la reflexión, o la someterás a análisis y crítica.
Pero sobretodo no puedo menos que pedir, por favor, amigos míos, dondequiera que estéis: hacedme avergonzar si caigo en el odio hacia los hombres, la comodidad del dinero, la debilidad, el victimismo, el autoengaño... Rezad por mí y por vosotros, para que, en lugar de tirar por la vía fácil y luego derrochar años en lamentos, saque fuerza de voluntad para ser feliz sin ser ignorante y no pierda jamás el respeto, la justicia y la vergüenza.
No quiero quedarme como uno de esos globos que caen detrás del armario y que encuentras flácidos y cubiertos de pelusas grises dos semanas después. November 02 ¿Qué fue de la ilusión?Cuando no hay lectura que te absorba, poema que te haga palpar la verdad...
Cuando nada te humedece los ojos ni nada te apetece...
Cuando sientes que has perdido mucho tiempo y el que te queda ya no sabes cómo emplearlo...
Cuando sólo queda un rescoldo de tu creencia en la divinidad...
Y los más deliciosos manjares se vuelven cenizas en tu boca...
HOY
Que no queda nada absoluto en este mundo; ni amores, ni intenciones, ni compromisos, ni actos, ni obras...
SALPICADOS POR UN CARÁCTER TAN EFÍMERO Y VOLUBLE COMO EL DE NOSOTROS, TODOS, CONTEMPORÁNEOS NUESTROS.
Esta noche estuvimos viendo películas de terror, y como en otras ocasiones me ha resultado irónico que en el cine aparezcan seres en apariencia tan terribles como aliens, zombies, psycho killers... en otras palabras: productos prefabricados para la inmensa mayoría que aún no se da cuenta de lo difícil que resulta superar en maldad a un ser tan horrendo y a la vez tan triste como es el hombre.
ME DA POR PREGUNTARME SI EXISTE ALGUNA SOLUCIÓN, o, concretando, si existe alguna solución que no repose en alguna instancia sagrada, y que no revoque en el 'hombre' de Otero: << (...) horror a manos llenas / ser y no ser -eternos, fugitivos- / ángel con grandes alas de cadenas>>.
Resulta ser un viaje sin final...la felicidad para el hombre de conocimiento. October 16 CRISIS - DUDASCrisis, crisis, crisis.
Se habla de crisis.
Y a mi me da lo mismo.
Aún continúo inmerso en el mismo sitio de siempre. Yo. La crisis me la refanfinfla.
Empiezo a ver lo rápido que cambian las cosas cuando te alejas un breve espacio de tiempo; alguien cambia de coche, otro cambia de muebles, otro se va de casa, la gente envejece, los dientes se caen, el pelo encanece, y así como siempre, <<la generación de las hojas como la generación de los hombres>> (muy propio, ahora que estamos en otoño). Veo que nada cambia en lo esencial, en Barcelona me encuentro calcos de personas que antaño conocí en Madrid, es normal que la gente de los pueblos tengan tan poca idea de lo normal que es el sitio en que viven. La monotonía en parte es eso que acompaña el defecto o virtud de ver 'tipos' por todas partes. Nuestra percepción se atrofia y sólo ve "una encina, un perro, una barra de pan" en lugar de "AQUELLA joven encina, ESE perro color canela, ESTA barra de pan que sabe 'así o asá'".
Ahora otra cuestión me ronda la cabeza: si ya no puedo ser más Peter Pan, ¿podré seguir siendo el príncipe azul que tu soñaste? ¿El pequeño, torpe y gandul escudero se ha transformado en el caballero que siempre amaste en tus sueños? ¿O se habrá convertido en un corrupto con tantas malas influencias? ¿Puede entonces, el príncipe malo, ser también pirata honrado? ¿Puede ser bueno el príncipe sin ser un farsante?
¿Fuiste tú, en todo caso, una princesita, o más bien una bruja hermosa?
Las dudas, las dudas, que vienen y van.
LA VIDA, EL AMOR Y LA MUERTE, NO SON SINO CONTRADICCIONES.
PARA EL QUE NO RECUERDE LA CANCIÓN:
<<Había una vez un lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos;
y había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado.
Todas estas cosas había una vez, cuando yo soñaba en un mundo al revés.>> September 26 El tono lastimero - El monstruo desoculto¿Qué nos hace pensar que tendremos un destino individual al margen del universo?
Hoy muy pocos se declaran creyentes sin más. Los más critican a la Iglesia y al Estado, como si tuvieran algo mejor que aportar pero sin aportar nada. Y en gran parte quizás tengan razón. Y de hecho la tienen. Pero, ¿qué significa ser ateo? ¿qué significa ser creyente? Como buenos hijos de nuestro tiempo tenemos nuestra propia visión contemporánea de lo que viene a ser Dios: "una respuesta ante el miedo y el desamparo", "una rebaba antropológica de nuestro proceso final de humanización", "un mecanismo de poder y control estatal", "una forma de hacer dinero"... todas ellas respuestas casi tan antiguas como la misma escritura. Pues curiosamente ocurre que las únicas sociedades que ponen de manifiesto sus particulares "gramáticas" (explicitación de las reglas del juego de sus respectivos lenguajes), son las únicas que empiezan a desarrollar el pensamiento abstracto: las ciencias, las matemáticas, la lógica y la metafísica. Las ciencias empezaron a ser aquellos 'logos' (discursos) que explicitaban la manera de ser del mundo (un espejo lingüístico de todo aquello que el ser humano puede ver, pero explicado de forma comprensible en términos de 'causa'-'efecto'), la lógica la explicitación de las "reglas del pensar" o de la forma de los razonamientos, las matemáticas y la geometría como "condiciones de posibilidad de aparición de los objetos de experiencia" (en su formulación kantiana) y la metafísica como discurso que trata de decir el Ser tanto de cada ser como en sí mismo considerado (SER). Esta metafísica implícita en la automanifestación de las reglas de juego del lenguaje nos dona un conocimiento de ser 'unos' y 'otros'. Esto es: pertenecer al 'ser' como todos los demás seres y al 'alter' como seres que, inmersos en su propia mismidad se enajenan del universo restante.
Las tres preguntas kantianas: '¿qué debo hacer?' (alma), '¿qué puedo conocer?' (mundo), '¿qué me cabe esperar?' (Dios), son el fruto de la escisión de la metafísica en la concepción moderna. Kant desautoriza que la metafísica pueda ser considerada como ciencia válida, la ética no tiene entonces fundamentación posible y sin embargo la conciencia del hombre sigue y seguirá siendo la misma, tal vez tan sólo se certifica de nuevo nuestra flamante soledad.
Ahora que Dios ha muerto y vamos por ahí tan ufanos, con los mismos miedos de siempre, cometiendo los mismos errores y repitiéndonos como las legumbres, tal vez sea hora de atenernos a los hechos -TODOS- y no caer en la vulgaridad de ir por ahí diciendo tonterías como que Sócrates era un pedante, que las utopías esto y que Dios y los reyes magos lo otro y no sé qué del comunismo que nada le importa a nadie. September 25 TÍTULO OBLIGATORIO<<Pende de tu voluntad un oceáno de probabilidades>>.
"¿Quién es Vd.?" te pregunta el entrevistador, y una congoja repentina te agarrota de una pieza (son las 2am, tengo hambre/frío/sueño, me llamo 'x'...); el entrevistador tamborilea sus dedos sobre la mesa y alza las cejas; presiona sus gafas con el dedo índice y acto seguido te arponea con él: "creo que es muy sencilla mi pregunta".
<<El camino de la comprensión se halla vedado por el 'yo pienso', 'yo hago', 'yo sufro/padezco'>>. ¿Acaso la mano que toca la tierra es distinta de la tierra que por la mano es tocada?
July 29 YO DEL AIRE ME ENAMORO...Y HAGO SIEMPRE LO QUE QUIERO.
Esto podría dedicárselo a una chica; pero no tengo nada de poeta, soy demasiado estricto, llameseme 'demasiado idiota' (>vid. gr. IDION).
Los besos sin amor no saben a vinagre, pero sí los que no se devuelven.
Las lágrimas de una madre y las lágrimas de un hermano...me pesan en el corazón...total, porque se va un Peter Pan. Son las 1:43, mañana he de madrugar, pero desperté a ese niño molesto que escribe por las noches y ya no se puede evitar. Total, una obligación más, una lágrima menos, más desdichas, más caminos, nuevo hogar, nuevos amigos, viejo hogar, viejos amores. No me gusta marihuana, me gustas tú, me gusta ver los bosques, me gusta pasear, me gusta leer tontadas, me gusta sollozar, me gustan los animales, los hombres buenos, la gente fuerte, enérgica, noble y sincera. Aprender, correr, dibujar, escuchar, contemplar, analizar.
¿Me quedarán polvos de hadas ahora que estoy tan cerca de la etapa adulta? Soltero, sin hijos, sin carrera...
Con dudas, sin amigos cerca,
Si tuviera polvos de hadas estaría flotando a todas horas.
Tal vez un Peter Pan va camino de olvidar quién es, seguiré dando palmadas por si acaso.
Y volveré
Volveré antes de que, al llegar, sienta ausentes las cosas queridas.
Y de nada me arrepiento.
Ni de aquel beso que nunca fue devuelto, ni de aquel deseo que nunca fue saciado, ni de haber venido hasta tan lejos. Ni de un viaje truncado por una pesadilla que acaba de empezar.
La pesadilla de dejar de ser quien soy, dejar de ser Peter Pan.
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Brillarás como una estrella
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arf arf
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Piensa, piensa, piensa, piensa, piensa, piensa
Esenciales para proferir en nuestro día a día
Para aprender a mellar la moral del prójimo
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